Tonya Harding, un capítulo oscuro en el mundo del patinaje artístico
- Deporte Desconocido
- 25 feb 2020
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 21 may 2020
La patinadora americana paso de ser un ejemplo para el pueblo estadounidense a ser odiada por el público y la prensa
Jesús García Luque
Harding nació el 19 de noviembre de 1970 en el estado de Portland en una familia desestructurada su vida estuvo marcada por la polémica y el sufrimiento desde la infancia. Su madre le maltrató física y psicológicamente desde una temprana edad.
Tonya Harding para evadirse de sus problemas familiares comenzó a practicar patinaje artístico. Debutó profesionalmente en 1989, logrando el Skate América y un éxito reconocido por la prensa americana. Durante su carrera dos logros históricos la llevaron a la fama, en 1991 se convierte en la primera patinadora femenina en Estado Unidos y la segunda en el mundo en lograr un triple giro hacia atrás en el campeonato nacional de patinaje artístico de EE. UU.
En 1991, logro la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Invierno en Francia. Todos estos logros unidos a una infancia arrebatada hicieron que la famosa patinadora fuera querida por todo el mundo del deporte. Su vida iba muy bien encaminada hasta que apareció Nancy Kerrigan, patinadora y antigua amiga de Harding. Ambas eran rivales y tenían estilos totalmente contrapuestos. Harding tenía mucho carácter y era creída, mientras que Nancy, se veía una patinadora bonita, simpática que gustaba a enamoraba a todo el mundo y además tenía una gran proyección.

Tonya Harding. Fuente: El Periodico
En el desarrollo del campeonato nacional de EE. UU. la patinadora Nancy logró sobradamente imponerse a Harding y alzarse campeona nacional de Estados Unidos. En 1995, se produjo un escándalo que sacudiría la carrera de Tonya Harding y la perseguiría el resto de su vida.
Tonya Harding y Nancy Kerrigan luchaban por representar a Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de 1994 en Lillehammer (Noruega). El 6 de enero de 1994 se produjo un hecho que sacudió al país americano. Un hombre encapuchado huía del pabellón tras golpear la pierna de Nancy con una vara de hierro a salida de los vestuarios. Días más tarde la policía arrestaba al primer sospechoso, Shawn Eckhard, guardaespaldas de Jeff Gillooly, esposo de Tonya. Este declaraba a ver sido pagado por Jeff Gillooly para acometer la agresión.
Una conspiración que salpicaba de lleno a la patinadora americana, todas las piezas encajaban. Harding había sido la cabeza pensante de una conspiración contra Nancy Kerrigan para impedir que disputara los Juegos Olímpicos. Mientras Nancy estuvo en el hospital, Tonya aprovecho para ganar un billete para las olimpiadas de Lillehammer. Nancy tenía un mes para recuperarse de las graves lesiones que le habían propiciado.
El 12 de febrero se inauguraron los JJ.OO. de Invierno y milagrosamente Nancy pudo recuperarse y asistir a los Juegos. Ambas tuvieron que entrenar juntas para preparar el evento ante la atenta mirada de las cámaras por el hecho ocurrido días atrás. Los Juegos finalizaron con la medalla de plata para Nancy y una actuación mediocre de Harding que acabo en el suelo abatida.
Harding durante su participación en Lillehammer.
Harding no pudo soportar las acusaciones de conspiración y la posterior humillación en los Juegos Olímpicos, y se declaró culpable en la investigación policial que se le había abierto. No reconoció ser la autora de dicha orden, pero si afirmo haber obstaculizado a la justicia ya que conocía detalles de la operación, pero no los comunicó a las autoridades por miedo a ser arrestada. Incompresiblemente solo un acusado ingresó en la cárcel, cumpliendo una pena de 2 años de prisión. Tonya Harding pese a su reconocida participación recibió una sentencia relativamente leve.
La asociación profesional de patinaje de EE. UU. le arrebató su título olímpico de 1991 y le retiró el campeonato nacional de EE.UU., la justicia le impuso 3 años de libertad condicional, 500 horas de servicio comunitario, una sanción económica de 160.000 dólares y el veto de por vida a eventos deportivos de patinaje.
Este hecho provocó la caída a los infiernos de la patinadora americana, la sentencia que la reconocía como culpable provocó el fin de la carrera de Tonya Harding y el rechazo de la población. Años más tarde, la ex patinadora decidió probar suerte en el mundo del boxeo y la lucha libre sin obtener éxito.
En la década de los 2000 volvió a tener problemas con la justicia por denuncias de violencia doméstica. En 2017, se estrenó una película sobre la vida de Tonya Harding protagonizada por la actriz Margot Robbie, una película titulada “Yo, Tonya” que muestra las luces y las sombras de la polémica patinadora olímpica considerada la villana del patinaje. En la actualidad todavía no queda clara la implicación exacta de la patinadora en el suceso.
BIBLIOGRAFÍA












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