La tragedia de Hillsborough
- Deporte Desconocido
- 27 nov 2019
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El suceso, que acabo con 96 muertos, marco el fútbol inglés para siempre.
El 15 de abril de 1989, Liverpool y Nottingham Forest se enfrentaban en semifinal de F.A Cup en el estadio de Hillsborough de la ciudad de Sheffield en lo que debía ser una fiesta del fútbol inglés en la competición más antigua del fútbol. Sin embargo, una serie de factores marcarían este día en la historia negra del deporte en Inglaterra.
El estadio contaba con un aforo de 40.000 espectadores, que debían repartirse entre los dos equipos para la disputa del partido. Los aficionados del Liverpool fueron alojados en las zonas norte y oeste del estadio, quedando el hueco restante en las gradas para los aficionados del Nottingham. Los problemas comenzaron antes del encuentro, cuando la organización del partido vendió 24.000 entradas a aficionados del Liverpool y 29.000 a los seguidores del Forest, muy por encima del aforo permitido en el estadio.
Momentos previos al partido, con la finalidad de aligerar la entrada de aficionados al campo, las autoridades dirigieron a una grada de pies que se encontraba tras una de las porterías a un gran número de aficionados del Liverpool, lo que hizo que los primeros que habían accedido a dicha grada comenzaran a amontonarse contra las vallas de manera muy peligrosa. Para entender la situación, cabe decir que el fenómeno hooligan había estallado hacía pocos años en el país, por lo que las gradas en los estadios de fútbol estaban separadas del campo de juego por vallas metálicas para evitar posibles riesgos para los jugadores y árbitros.
A pesar de ello, los jugadores realizaron el calentamiento y el partido comenzaría hacia las 15:00 horas. A los pocos minutos de que comenzara el partido, exactamente seis, los policías, testigo a pie de campo de lo que estaba ocurriendo en la grada de los aficionados “reds”, ordenaron al árbitro detener el partido para hacer frente a la situación. Los agentes de Yorshire, a cargo de la seguridad del encuentro, abrieron las puertas situadas en dichas vallas para que los aficionados pudieran entrar en el terreno de juego y aliviar de esta forma el tumulto de gente, aunque la situación ya era irreversible.

El estadio de Hillsborough en el momento de la tragedia. Fuente: Colgados por el fútbol.
Muchos aficionados ya habían comenzado a saltar la valla antes de que las autoridades abrieran las puertas. Existen testimonios de aficionados que aseguran que había gente muerta de pie en la grada debido a la asfixia, por lo que podemos hacernos una idea de lo verdaderamente complicada que era la situación.
Finalmente, 96 personas murieron por aplastamiento y otras 760 resultaron heridas. Esto marco un antes y un después en el futbol ingles y mundial tan solo cuatro años después de lo sucedido en el estadio Heysel, en Bélgica.
Tras los hechos, tanto los distintos medios de comunicación como el Gobierno inglés culparon del accidente a los aficionados del Liverpool y más exactamente al comportamiento de los holligans, dando de este modo el caso por cerrado. También la Primera Ministra del Reino Unido por entonces, Margaret Tatcher, acometió el conocido como “Informe Taylor”, que contaba con un total de 76 recomendaciones para cambiar el comportamiento en los estadios de fútbol. De entre esas medidas destacaba la obligación a los equipos británicos de eliminar las vallas de los estadios, las gradas de pie, a limitar el alcohol en el campo, a mejorar la seguridad y a acabar de forma definitiva con el fenómeno hooligan.
Tras más de 25 años de lucha por parte de los familiares de los fallecidos en la tragedia y de toda la familia que forma el Liverpool F.C, se hizo justicia. En el año 2012, se ordenó una nueva investigación de lo sucedido tras la anulación del Tribunal Supremo del país de la sentencia dictada más de 20 años atrás. Finalmente, en el año 2016, el jurado concluía que los fallecidos ese día en el estadio de Hillsborough no eran culpables, sino víctimas, siendo la policía a cargo de la seguridad del partido la culpable del suceso.
Al fin, tras muchos años de pelea, la memoria de los aficionados del Liverpool que ese día perdieron la vida se ha limpiado, aunque ningún “red” podrá olvidar lo ocurrido esa fatídica tarde de 1989.
Bibliografía












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