De la muerte a la gloria
- Deporte Desconocido
- 27 nov 2019
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En ocasiones la vida te regala una segunda oportunidad. Es el caso de los protagonistas de esta historia, quienes tras estar a punto de perder la vida lograron llegar a la élite del tenis mundial.
El 14 de abril de 1912 se produjo una de las tragedias más recordadas de la historia, el hundimiento del Titanic, un transatlántico británico, el mayor barco construido en el siglo
XX. Era denominado “El insumergible” debido a las desorbitadas dimensiones del buque. Partió aquel fatídico día del puerto de Southampton con destino Nueva York. Al crucero subieron un gran número de personas famosas; actores, políticos, deportistas… etc.
En aquella cuantiosa tripulación formada por 2208 personas estaban presentes los protagonistas de esta historia, Richard Norris Williams y Karl Behr. Ambos, eran dos tenistas poco conocidos hasta la fecha, pero tras la debacle ocurrida se dieron a conocer en todos los medios de comunicación convirtiéndose en leyendas del deporte.
Karl Behr fue un tenista profesional y un hombre de negocios que en 1907 pasó a formar parte del equipo americano subcampeón de la copa Davis. En 1912 coincidiendo con el primer trayecto del Titanic decidió embarcarse en un viaje hacia Nueva York con el pretexto de conquistar a Helen Newson.

Karl Behr. Fuente: Huffpost
Richard Norris Williams, tenista suizo que subió a bordo del barco para viajar hacia los Estados Unidos con el objetivo de progresar en su futuro como deportista profesional acompañado de su padre que trágicamente falleció en aquel accidente. “Dick” como así le apodaban fue campeón del US Open en 1914 y 1916. Fue el primer suizo en obtener un Gran Slam por primera vez en la historia.
Tanto Karl Behr como Richard Norris Williams no se conocían antes del accidente del que lograron sobrevivir milagrosamente.
Eran las 23:40 cuando el buque inevitablemente chocó con un iceberg provocando el naufragio de la nave marítima en un mar embravecido en el que las temperaturas no superaban los 0ºC. El capitán del barco sabedor de la gravedad del asunto ordenó crear un ambiente de serenidad para evitar tensar la situación entre los tripulantes.
A las 00:20 ordenaron sacar botes salvavidas para el desalojo de los afectados. Karl Behr fue el primero en montarse en un bote junto a su amada Helen y resto de víctimas, además ayudó en todo momento a trasladar a cientos de personas hacia RMS Carpatia, el buque que rescató a miles de personas tras las llamadas de auxilio desde la sala de máquinas del Titanic.
Dick Williams, estuvo a bordo del crucero momentos antes de hundirse completamente, corría de lado a lado del barco intentando encontrar la manera de salvarse y junto a él su padre Charles Duane Williams. Sobre las 2:00 am decidieron tirarse al agua ante la escasez de botes salvavidas. Una de las chimeneas cayó sobre ellos en ese preciso instante. “Dick” consiguió escapar, peor suerte tuvo su padre que falleció tras el fuerte impacto.

Norris Williams. Fuente: welt
El tenista suizo tuvo que nadar varios metros para alcanzar uno de los botes que le salvaría la vida. Estuvo varias horas amarrado al bote con medio cuerpo sumergido en las gélidas aguas del Océano Atlántico junto a otras 30 personas que luchaban por sobrevivir. Cuando fue rescatado, tenía las dos piernas con un alto grado de hipotermia.
Los médicos le aseguraron que no volvería andar, por lo que era necesario amputar las dos extremidades. Norris Williams se negó rotundamente y consiguió ponerse en pie caminando de lado a lado para restablecer el flujo de sangre en sus piernas. Cuatro meses después milagrosamente Norris volvería a competir en un Gran Slam.
Tanto Dick como Karl habían logrado esquivar la muerte para convertirse en leyendas históricas del tenis. Ese mismo año después del naufragio el suizo consiguió su primer trofeo en el campeonato mixto junto a la tenista Mary Kendall, un partido para el recuerdo ya que jugó durante varios minutos con un esguince de segundo grado en su tobillo.
El primer título individual lo logró en 1914 imponiéndose al americano Maurice Mcloughlin para ganar el US Open, dos años más tarde repitió la hazaña ante otro americano, Bill Johnston. Por otro lado, el tenista neoyorkino logró llegar a la final de Wimbledon en la modalidad de dobles junto a su compañero Beals Wright, pero cayeron derrotados ante el equipo australiano. Karl alcanzó la tercera posición del ranking en 1914.
Fue en el RMS Carpatia donde se conocieron ambos tenistas. Meses después del hundimiento del Titanic. Ambos supervivientes se enfrentaron el 16 de julio de 1912 en Estados Unidos. Un partido que pasaría a la historia por ser dos de las victimas la caída del buque. El partido estuvo igualado pero la victoria fue para el tenista suizo por 0/6, 7/9, 6/2, 6/1, 6/4. El Segundo encuentro que disputaron ocurrió durante los cuartos de final del US Open con una victoria holgada por parte de “Dick”, 3-0 en el resultado final. Desde entonces empezaron a jugar juntos en la copa Davis.

Karl Behr y Norris Williams, en el centro de la imagen. Fuente: Tenisportal
Los dos supervivientes consiguieron ser condecorados. Karl se retiró en 1915 y se centró en sus negocios consiguiendo entrar en el salón de la fama en 1969. Mientras que Norris consiguió escalar hasta llegar a ser el Nº4 en el ranking mundial del tenis y entró en el salón de la fama en 1957.
Un suceso que será historia viva del deporte, nacieron dos estrellas mundiales que pasaran al recuerdo de todos los seguidores por haber conseguido ser campeones en diferentes modalidades del tenis tras sobrevivir a una tragedia de tal magnitud en la que murieron más de mil personas.
Bibliografía












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