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La leyenda del FC Start


En una época de dominio nazi, un grupo de valientes se atrevieron a plantarles cara con un balón en los pies.


En el año 1942, en medio de una Ucrania ocupada por el ejército nazi y su capital, Kiev, asolada por la guerra, Iosif Kordik, un panadero de la ciudad, encontró entre las ruinas de las calles a Mykola Trusevych, portero de su venerado equipo el Dynamo de Kiev. El panadero no dudo en llevarlo a su establecimiento, donde encontró un refugio además de un empleo que le permitiría vivir en tiempos tan difíciles.

Tras un tiempo juntos, ambos decidieron volver a reunir a los jugadores del Dynamo de Kiev con el objetivo de juntarlos a todos de nuevo en la panadería y volver a jugar al fútbol. Esta tarea resulto imposible debido a los estragos que la guerra había provocado en la ciudad y a quienes en ella vivían, sin embargo, en cierto modo consiguieron su objetivo. Tanto panadero como el portero consiguieron localizar a 7 de sus antiguos compañeros del Dynamo: Mikhail Putistin, Mikhail Svyridovskiy, Nikolai Korotkykh, Fedir Tyutchev, Makar Goncharenko, Oleksiy Klimenko y Ivan Kuzmenko; a los que su unieron tres jugadores más de su eterno rival, el Lokomotiv: Vladimir Balakin, Vasil Sukharev y Mikhail Mielnizhuk. Estos once jugadores decidieron formar el Fútbol Club Start.


Jugadores del FC Start. Fuente: El Plural

Juntos comenzaron a jugar partidos contra equipos integrados por soldados de las fuerzas invasoras (alemanes, húngaros y rumanos) por campos de la ciudad de Kiev. El FC Start jugo un total de cinco partidos, ganando todos por resultados holgados a pesar de las malas condiciones en las que se encontraban y contar con un equipamiento deportivo mucho peor que el de sus rivales.

Este hecho no pasaría desapercibido para las autoridades alemanas, las cuales consideraban la propaganda un elemento clave de su régimen, y no podían permitir que ese equipo venciera a todos los conjuntos formados por soldados de sus ejércitos. Debido a esto, las autoridades alemanas en colaboración con la Gestapo crearon el Flakelf, un equipo integrado por militares de alto rango y pilotos de la Luftwaffe, con el único objetivo de derrotar al FC Start.

El primer partido entre estos dos equipos se jugaría el seis de agosto de ese año con un resultado de 5-1 favorable al equipo de los conocidos como “panaderos”, los cuales se cuenta que se negaron a realizar el saludo fascista antes del inicio del encuentro, lo que sin duda enfado aún más a las autoridades nazis.

Este no era el resultado que los alemanes esperaban, por lo que de forma unilateral decidieron organizar un nuevo partido contra el FC Start el día nueve de agosto en el Zenit Stadium, el más grande de la ciudad de Kiev en aquel momento.

Antes de que ese partido comenzara, un comandante de las SS entró al vestuario del FC Start con dos mensajes muy claros para sus jugadores, por un lado, que realizaran el saludo nazi al palco antes del inicio y por otro, que perdieran ese partido. Los ucranianos incumplieron la primera premisa, ya que una vez en el centro del campo ambos equipos, estos se negaron a realizar el saludo nazi a las autoridades del Tercer Reich alemán presentes en el estadio, dando comienzo de esta forma a lo que más tarde se conocería como “el partido de la muerte”.

Inicio del partido entre Fc Start y Flakelf. Fuente: Cultura Redonda


A pesar de la violencia de los alemanes y la impasividad del árbitro, el FC Start se fue al descanso venciendo por dos goles a uno. Fue en ese momento cuando de nuevo fueron advertidos en el vestuario de que si no perdían ese partido sufrirían graves consecuencias.

Tras un tiempo de reflexión, el FC Start volvió a saltar al terreno de juego para disputar la segunda parte de un partido que terminaría con resultado favorable de 5-3 a favor de “los panaderos”, por lo que, finalmente, también incumplieron la segunda premisa.

A pesar de todo el partido finalizó sin incidentes y los jugadores ucranianos pudieron regresar a sus casas sin mayor problema. El equipo jugaría un partido más unos días más tarde contra el Rukh, venciendo el choque por 8-0 en el que sería el último partido del FC Start.

Al finalizar este encuentro, la Gestapo intervino y detuvo a todos los jugadores ucranianos. Tras duros interrogatorios donde incluso uno de ellos murió, los miembros del equipo fueron enviados al campo de concentración de Siretz, donde la mayoría de ellos murieron ejecutados.

Hoy en día el estadio en que se disputo el llamado “partido de la muerte” ha sido renombrado a Start Stadium y cuenta en sus alrededores con un monumento que conmemora a aquel equipo y una placa que reza: “A los jugadores que murieron con la frente en alto ante el invasor nazi”.

El tiempo se ha encargado de convertir en leyenda a un equipo que no perdió un solo partido y que fueron los primeros en vencer al ejército nazi, aunque fuera sobre un campo de fútbol.

Monumento en honor al FC Start. Fuente: Marca







Bibliografía

 
 
 

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